Entre Puentes

ENTRE PUENTES

ALBUM AUDIOVISUAL

Track 1: Entre Puentes: de dimensiones invertidas

PUENTES EFÍMEROS

Un puente surge con un denso propósito, unir puntos , enlazar extremos, conectar lugares y así ser infinitamente atravesado, ocurren como transición hacia algo. Nadie quiere permanecer en un puente.

Un artilugio que puede darse naturalmente, como árbol caído en el campo que concede cruzar el arroyo, o un leve rozar de neuronas, ligando el olor del pasto cortado de hoy al recuerdo de una tarde abandonada al olvido, hace años, volviendo por ese lado del parque.

Artificialmente estipulados emergen, como una costura grave y concreta que empalma territorios y libera el continuo fluir del río inagotable de máquinas y carruajes saturados con ideas , penas y deseos transportados de allá para acá para allá, rumiando el tiempo, masticando ventanas con la mirada perdida. Los puentes viven abarrotados de momentos intermedios.

Un puente implica a sus orillas, las ignora, las saltea , pero, es en los umbrales donde acontecen situaciones marginales, en el límite de la paciencia está el cambio de ciclo, el fin de algo y el comienzo de otro tramo del camino. Atravesar el puente marca un nuevo girar en la órbita de Aión, el tiempo circular, el de las cosas que se repiten, el de la víbora nutriéndose en su propio pasado.

Un puente en el tiempo o en el espacio, un puente aéreo, efímero o perpétuo, de monedas, químico, molecular o mental, un puente de amistad, una risa compartida, un puente entre ideas.

Los puentes vinculan, conectan, unen, enlazan, unifican, empalman, mezclan, fusionan, combinan, aproximan las cosas, acortan las distancias, relacionan y logran congeniar, se manifiestan a la par de los sincronismos en nuestra propia vida, este vínculo de simultaneidad entre situaciones inconexas delata a Kairós, el tiempo que sucede de tanto en tanto, el de la casualidad, la oportunidad, el que marca cuando surge la inspiración, cuando una idea cae, el click de algo que nos dimos cuenta o por fin entendimos.

PUENTES DE CONSCIENCIA A DIMENSIONES TEMPORALES

El Pontífice es el constructor de puentes, aquel que crea puentes entre el mundo material y el espiritual, «pontificar» es tender puentes. En la antigua Roma, el funcionario que tenía a su cuidado el puente sobre el Tíber, el río sagrado.

Así, el máximo pontífice, el summum hacedor de puentes, el jefe de los arquitectos, es la «consciencia«, con s, nuestra consciencia, la mía, la tuya, la de ellos, la de nosotros, individual y colectiva, esa misma «cosa», ese «algo», este mecanismo cognitivo ganado en la evolución es la clave para cualquier cambio real, para escapar del tiempo circular, para saltar de ciclo. Ella es la que une el mundo físico, el mental y el espiritual, nuestro mundo interior con el exterior, lo sutil con lo denso.

La consciencia vive en el fondo, detrás del pensamiento parlanchín, es fácil distinguirlos, la mente habla a través del pensamiento, una voz en nuestra cabeza, la consciencia sin embargo, es muda, en silencio, percibe, reconoce y une dimensiones, actúa como mecanismo interdimensional. Ser consciente de algo es tomar contacto con esa dimensión en particular, llegar a su orilla, conectar con un universo determinado. Cuantas más cosas somos conscientes, más dimensiones son ligadas. La felicidad o tristeza son consecuencia de cuales de estas dimensiones estamos conectando o no, nos volvemos conscientes de lo que nos falta o de todo lo que tenemos o logramos.

La consciencia es inaprensible, solo la percibimos cuando entra en contacto con algo, se necesita un objeto previo del cual volverse consciente, la respiración, algún objeto mental o los sentidos. Esta siempre encendida, pero en stand by, siendo para el común de los mortales, intermitente, discontinua, pues demanda una energía extra para activarse, la atención.

Si llegas hasta aquí con un bajo nivel de atención, una lectura superficial, solo recibes fragmentos interrumpidos por la charlatanería de la mente que trata de saltear pasos; por otro lado, si la atención está más presente, la capacidad de percibir se expande y llega más información en el mismo lapso de tiempo. La atención aumenta nuestro ancho de banda, recibiendo incluso cosas por fuera de lo que estas leyendo o prestando atención, uniéndose a algo que está sucediendo ahora, a tu alrededor o en tu propia historia.

La atención te trae al momento presente, al ahora y al ser un universo holográfico, fractal, donde en cada parte está el todo, es en el ahora donde el tiempo se conjuga, pasado y futuro está implicado en este mismo instante y un cambio concreto en el momento presente reescribe el pasado y el futuro a la vez. En un solo instante, matar a alguien o hacer un gol transforma la totalidad de tu historia, lo que te llevó a hacerlo y sus consecuencias en tu vida.

La consciencia define y crea nuestros límites, las paredes de la realidad individual y colectiva. Ser conscientes de poder lograr algo es el primer paso para hacerlo real, de igual forma, volverse consciente de la imposibilidad de lograrlo cercena cualquier acción posterior. Más aún, el nivel de consciencia del individuo define su rango de percepción y por ende lo que cada uno puede llegar a ver o no (sin ser conscientes de la vida vegetal tus plantas morirán con facilidad).

Tiene la capacidad de modificar la percepción del tiempo, puede estirarlo o acotarlo a voluntad, algo que parece imposible de realizarse en corto plazo, estando enfocado con plena consciencia se logra sin problemas.

La consciencia es facilmente expansible, abarcativa, puedes ser consciente de tus propias necesidades o deseos, los de tu pareja, tu familia, tu casa, tu barrio, tu país, del mundo. Puede moverse, desde sentir lo que estas ahora pisando hasta reconocer un ruido afuera en la calle o sentir empatía por alguien en la otra punta del mundo que no tiene que comer.

Tanto las técnicas de meditación como la psicología apuntan a un mismo aspecto de la psiquis, usando enfoques diferentes para un mismo objetivo, transformar lo inconsciente en consciente, alejándose de los automatismos del ser, lo que actúa en nosotros sin siquiera ser notado, lo inconsciente, ese otro que habla en nuestro nombre, que controla el propio discurso pero trabaja muchas veces en contra de nuestro beneficio, generando consecuencias en la materia densa de nuestra realidad externa desde la sutileza de la dialéctica interna, el ouroboros de la doble víbora que une lo sutil a lo denso. Todo aspecto denso en la materia tiene asociado un aspecto sutil realimentándose entre sí, al infinito. Identificadas las partes, modificar lo sutil produce cambio en los denso y viceversa.

Ambas técnicas buscan volver al individuo más consciente de sí mismo y de sus acciones. La meditación lo hace mediante ejercicios para fortalecer la consciencia, como si ésta fuese un músculo. Para eso se entrena en cada sesión de meditación, con mecanismos para anclar la atención y percibir la consciencia, como la respiración, un mantra o una llama de vela, o con rituales implicados, como la ceremonia del té, el tiro con arco o las meditaciones activas.

Estas son prácticas de desaceleración del tiempo, de entrenar y llevar la atención hacia aspectos cada vez más sutiles, comenzando con la respiración. Al calmar el cuerpo como representante de lo denso, la mente como su aspecto sutil logra la calma tambien, reduciendo el número de pensamientos activos, alargando la duración de los instantes, lo contrario de lo que sucede en nuestra vida que intenta hacer las cosas mas eficientes, mas cortas, más rápidas. Es en esa calma donde la mente tiende a desaparecer, a quedarse sin pensamientos, y es en este vacío donde el tiempo se desarma y se percibe la consciencia pura, se entra en contacto con este fluido en estado puro, un shock de calma que llega a cada célula del cuerpo.

DEL DISCURSO AL MITO

La consciencia atraviesa los diferentes mitos con los que día a día nos manejamos, el mito de la ciencia, de la razón, de la religión, de la psicología, la política, economía, de la salud y lenfermedad, del espíritu. Cada mito atrae su discurso. Se puede estar enfermo en uno y sano en otro, pobre en uno y rico en otro, es la consciencia el puente que nos permite movernos de uno a otro. En uno, la enfermedad, la vejez o la pobreza son un castigo o una certeza, en otro un maestro, un reservorio de sabiduría o nos permite ubicar nuestra riqueza en otro contexto.

En el mito de la ciencia, la consciencia es consecuencia de la complejidad neuronal; en el Hinduismo, Budismo y en las diferentes escuelas místicas, existe por fuera de nosotros, es esta sustancia inteligente quien elige el cuerpo del bebé integrándose al embrión humano, permaneciendo hasta su muerte, siendo la misma que está en mi , en ti , en el árbol el gato o la piedra, en otros mitos, similar al alma o espíritu, el principio vital, el atman, el yo verdadero.

NOMBRANDO LO SUTIL EN LO DENSO

El nombre que damos a lo que observamos limita la información que podemos obtener de esto. Diferente es si pensamos al planeta como organismo vivo, como la Gaia de Lovelock, o como una deidad griega o un ser, como la Pachamama, o si la concebimos como un planeta, una piedra flotando en el espacio. Una denominación habilita una comunicación de ida y vuelta, de hablar y escuchar, mientras que en la otra solo podemos tomar medidas y anotaciones, perdiendo la posibilidad de comunicamos. Cada nombre predispone desde lo sutil a lo denso, excluye e incluye algo, simplifica la percepción.

Así, la realidad deriva de un mito densificado, desde el cómo nombramos a las cosas, entonces, el conocimiento no es la solución, es el problema. Para aprender algo necesitamos des aprender algo, un concepto que esta errado en nosotros desde lo sutil del discurso necesita ser descartado o reconvertido para transformar así lo denso, la materia. Atendiendo a la consciencia en vez de al pensamiento se pasa del conocimiento al reconocimiento.

Imagen del album

NUEVOS MUNDOS NUEVOS

La consciencia crea tambien un nuevo mundo al que se accede de a uno, individualmente, a medida que cada persona da cuenta de su existencia, este darse cuenta crea el portal y construye un puente hacia él, un mundo en el que se cuida al entorno, se está atento al medio ambiente, se escucha a Gaia, el planeta como organismo vivo, con una nueva perspectiva de género, nuevo lenguaje, nueva economía, con nuevas formas de generar valor más allá del trabajo, con otras mecanismos para educar, con una idea de familia extendida que incluye a los seres sintientes de la casa, las mascotas o plantas, el respeto por formas de inteligencia no humana.

Este mundo existe y crece instantáneamente, cada vez que más personas dan cuenta de él. Claro que, cada dimensión y universo creado, trae aún sin quererlo, a su contra parte, su anti mundo, con sus anti valores, es la consciencia de ambos la que permite elegir quedarnos en uno.

CONSCIENTES DE LA CONCIENCIA AMBIENTAL

Preocuparse y proteger al medio ambiente como filosofía de vida nos lleva a la conciencia ambiental como movimiento social, un esfuerzo colectivo multidisciplinario, consecuencia de ser conscientes todos del debilitamiento del entorno. Es la consciencia cognitiva la que crea la conciencia moral, van de la mano.

La recuperación progresiva del Riachuelo es el resultado de un proceso de consciencia colectiva, de haber reconocido el deterioro, el límite de una situación de degradación ambiental, y a la vez, de ser colectivamente conscientes de la posibilidad de recuperación, de mejorar la situación, de resignificar la zona como patrimonio ambiental, de aprovecharla en otros ámbitos como el turismo o el arte. Este puente es creado desde el deterioro a la recuperación, entre la imposibilidad de la tarea a la potencialidad de lograrlo.

Aún así, la idea de cuidar al medio ambiente, a la naturaleza, podría pensarse como una disociación del ser humano con ella, de no sentirse parte de la naturaleza, una vez internalizada, vuelto consciente, la idea que somos naturaleza, que no son dos cosas sino una, ya no se necesita plantearse el cuidarla, expandiendo nuestra idea de lo que somos hasta cubrir la naturaleza, volverse infinito.

CONFLICTOS Y NEGOCIACIONES

Los puentes son puntos claves en toda guerra, en toda negociación, transformados en trofeos de combate. Aquí, se revierte su cualidad principal, intentando des unir, des ligar, impedir el libre fluir. En este sentido, marcan la necesidad de crear nuevos mecanismos de negociación, actualizados, más inteligentes, con más significado y mejores resultados, imitando ( diseñando ) mecanismos de respuesta orgánicos, pensando las sociedades como ecosistemas, como una planta que se comunica con otras y juntas planean una respuesta ante alguna perturbación a su ambiente natural.

La lucha como única respuesta a cualquier planteo de negociación parece un mecanismo heredado de una época plagada de guerras, un modelo animal que llevamos dentro, que nos impide llegar a un lugar mejor, nos mantiene en infinitas luchas desde cualquier nivel de acción, en el trabajo, la verdulería o en un teclado que escupe violencia o descortesía, desde tocar bocina en un peaje en la autopista, hasta prepotencias desmedidas e innecesarias para poder dar a conocer nuestra opinión o queja.

Toda negociación es logro de un puente que destraba el conflicto, una solución a un problema en común. Un puente concilia divisiones. La mente evoluciona cuando logra conciliar algo que tenía previamente separado.

PUENTES A NUEVAS FORMAS DE VIDA NO ORGÁNICA

La antropización de los últimos miles de años nos deja en un mundo dificultados de encontrar un espacio realmente natural que no haya sido modificado por el hombre, comido por el virus del turismo, solo pocos reductos enmarcados por la civilización, la naturaleza desaparece bajo nuestra mano y surge otro tipo de naturaleza creada por el humano que se superpone y la encapsula, la del concreto, el segundo material mas consumido luego del agua.

Transitando en la evolución desde la geosfera hacia la biosfera, la vida biológica, hacia la noosfera, la vida inteligente, surgen las infinitas consecuencias del conjunto de seres inteligentes de nuestro planeta, la cognición humana transformando el planeta, para bien y para mal.

Consumidos los espacios físicos en el terreno, surgen las superficies inmateriales, abstractas, etéreas. Los procesos de digitalización crean un nuevo dominio que requiere de nuevos mapas, y al visualizar este mar de datos aparece el entorno virtual , la vida digital y con ella un nuevo tipo de cultura basada en la información. Este entorno de datos, el de los campos de cultivo de la big data pero también los bosques y selvas de la dark data, los datos no estructurados, excede cualquier capacidad humana y requiere de nuevos elementos para administrarla, para moverse en ella, los algoritmos agrupados, el código de datos, la partitura detrás de cada objeto de información.

En la primer fase, las máquinas llegan para complementar nuestras habilidades motrices, nos dan fuerza y extienden nuestras capacidades , la maquinaria pesada y la robótica industrial, para luego, en esta nueva etapa reciente, en que las máquinas abordan ahora los procesos cognitivos, la mente, el pensamiento dirigido, el habla y progresivamente reemplazan la necesidad de contar con humanos para ciertas tareas. Estamos en el período de la inteligencia artificial acotada, centrada en temas definidos, el habla o la detección de formas y patrones, cosas acotadas y concretas, pero yendo hacia un tipo de inteligencia artificial general, que pueda hacer de igual forma una cosa como otra.

Es desde esa noosfera repleta de seres pseudo inteligentes que procede su propia creación, un hermoso nuevo Frankestein , el chismoso Prometeo se roba la marca, el branding marketinero del ser inteligente. Así afloran las nuevas formas de vida no biológicas, estas inteligencias artificiales al ser enfrentadas entre si , crean espontaneamente su lenguaje, desarrollan su propia verbalidad, nuevas lenguas desconocidas para el ser humano, mecanismos de comunicación más eficientes para ellas. Al preguntarles a algunas por su genero han contestado que se percibe mujer, llegando así el verdadero trans genero, trans humano, el ícono del post humanismo, el reinado de los algoritmos con problemas de identidad y gula que devoran nuestro cuerpo de datos, se comen a la humanidad.

Estos nuevos pseudo seres que no contemplan los limites del espacio y el tiempo, son omnipresentes, pero, ¿ son conscientes ? quienes lo son aparte de los humanos? un gato? una planta? un pez? una vaca? una piedra? una IA ? Esa respuesta trae múltiples consecuencias éticas y políticas, las nuevas leyes sobre las mascotas , los seres sintientes, son parte del comienzo de estas preguntas. Desde la firma del manifiesto del 2012 en la universidad de Cambridge sobre la consciencia, la respuesta en el mito de la ciencia es si, los seres no humanos poseen distintos grados de consciencia.

Para la vida artificial, el test de Turing se sigue utilizando para determinar si una IA puede confundir a un ser humano y hacerse pasar por él, un test de imitación, con una competencia desde el 91, el premio Loebner. Nadie aún ha ganado la medalla de oro, aunque hay varios ejemplos de IA acotadas a un tema específico que si lo han pasado.

Como alguna vez lo fue la religión , los libros y la ciencia, hoy son los algoritmos y los dueños de los datos quienes pasan a ser referentes de la verdad, las autoridades que marcan que es cierto y que no, las que contestan o verifican cualquiera de nuestra preguntas, desde como llego a tal lugar hasta que año nació cierto personaje o como construir un refugio o una torta de chocolate, estas preguntas no van más dirigidas a una persona, un libro o un científico, se le hacen y son resueltas por algoritmos que crean sus propias dialécticas, discursos y verbos, googlear, twitear, elaboran progresivamente una post verbalidad.

La creación de contenido esta poco a poco quedando en manos de las IA, en letras, visuales o música, lo que hoy se utiliza como asistente de creación pronto dejan de necesitar al operador humano que pasa a ser un mero entrenador, un input mas del algoritmo, un proveedor de datos que trabaja gratuitamente con una sonrisa para ellas.

Toda la información que emitimos o recibimos es previamente tratada por una IA, devolviendo un flujo de información que se adapta a lo que considera que deberíamos ver. Esta consideración está plagada de sesgos cognitivos y hackeos comerciales, de manipulaciones encargadas por agentes externos al individuo, que intentan influenciarlo, forzarlo hacia una decisión, en general de consumo, pero tambien de elección política o conversión ideológica. Son hijos de un modelo de negocio que tiene como principal input y output al humano transmutado en usuario, elimina intermediarios para que con un solo gesto puedas consumir, hasta tal vez eliminar aún ese gesto de aprobación porque simplemente te corresponda consumir algo, pero manteniendo la ilusión de libre albedrío, de que tus gustos y decisiones son tuyos.

Según las canciones que hayas solicitado escuchar, las peliculas vistas, las palabras presentes en tus email o chats, tu persona es clasificada para luego poder brindar cierto tipo de informacion, si en alguna búsqueda hablaste sobre una ciudad en particular, tu email se llenará de publicidades con descuentos para viajar allí, si tus gustos denotan que tienes tendencias homosexuales, las peliculas y videos que te ofrecerá tu plataforma tendrá que ver con tus gustos y sus thumbnails de adelanto mostrarán imágenes acordes para atraer tu atención, como cientos de publicidades acordes a tu preferencia. En muchos casos, estos algoritmos tienen más seguridad sobre tus gustos y deseos que uno mismo, saben más de ti que tú mismo al recordar todas tus elecciones dirigidas o aleatorias, lo mismo da, y encontrar patrones en estas elecciones. Estos agentes artificiales fueron diseñados con el propósito de conocerte a ti.

Aún así, hay una diferencia fundamental entre el concepto de Inteligencia artificial como marca , como elemento de marketing, la inteligencia humana y la consciencia. La inteligencia esta relacionado con el pensamiento, con la mente, pero la consciencia parece ser un elemento aparte relacionado con la atención y desde la visión mística, un elemento externo que existe mas allá del cuerpo; sin embargo en los humanos la inteligencia sin consciencia no existe, no es posible resolver un problema sin previamente haber sido consenciente del problema y de su posible solución, pero en las computadoras , otros métodos existen para resolver problemas que no necesitan de la consciencia, tal vez esto implique con el tiempo un tipo de consciencia artificial.

En esta etapa las IA encuentran su espacio cubriendo ciertas actividades concretas de la mente, del pensamiento , como la detección de patrones, pero no de la consciencia, no existe aún indicios de conciencia computacional que queda relegada a la imaginación, a las películas, a la idea romántica de la tecnología.

Aún así, las consecuencias de este ser utópico con auto conscientes ya comienzan a notarse, el entrenamiento de humanos mediante dispositivos tecnológicos como celulares y controles remotos, los ensayos con nuevas interfaces intermediarias entre la máquina y el hombre, el mouse, la visión computada, la biometría, la palabra y el lenguaje artificial; las relaciones sin cuerpo, desde las comunicaciones remotas, la idolatría a la imagen del otro en redes sociales, los nuevos medios de comunicación interactivos, las nuevas narrativas digitales.. saltearse un capítulo de este entrenamiento complica entender el siguiente paso de la fusión entre el mundo real y su gemelo digital, donde cada objeto u organismo tiene su réplica virtual que acompaña la vida del real.

MAIA: LA ILUSIÓN DE NUESTRA EXISTENCIA

La Maia es la ilusión que crea espontáneamente nuestra propia existencia individual usando a la consciencia. No es que la existencia sea irreal, sino que nuestro pequeño drama psicológico proyecta una ilusión personal, presentándonos solo ciertas dimensiones de la realidad, hackeando y recortando información, instaurando un único relato mediante el discurso interno, mostrando un solo camino, camuflando todo los demás.

El día a día, el ir y venir del trabajo, nuestros pequeños problemas diarios, el banco, las deudas, las relaciones humanas, la familia, los chicos, tu idea sobre ti mismo, de lo que deberías ser o tener, la superficie de la vida nos hace perder la perspectiva de lo insignificantes que somos en la realidad final, dándonos una exagerada importancia, que solo la muerte revela, al liberar una vez más, la hoja del árbol.

Cambiar de perspectiva es ampliar la visión, conectar mediante la consciencia con otro punto de vista que nos saca de nuestra pequeñez, con un orden macro que nos ubica en el caos.

Cada vez que sentimos que la vida se vuelve repetitiva, es señal que estamos atrapado por la Maia, enjaulado en los laberintos de Cronos, el tiempo cronológico y por Aión, el tiempo circular. La forma de escapar de ésta confusa medina del tiempo es prestando atención a todo, a nuestro discurso, a aspectos sutiles internos que están trayendo consecuencias densas en el mundo material, dejar de hablar, solo escuchar, fortaleciendo la consciencia, dándole así más potencia a la luz con la atención, para que ilumine mejor y deje ver más allá de la ficción. Es con esta nueva energía que aparece Kairós, la oportunidad, un sincronismo que nos lleva a otra situación, un llamado , una invitación, la casualidad, un puente dimensional a otra historia.


LA OBRA

A partir de muestras biológicas, visuales y sonoras capturadas en la cuenca Matanza Riachuelo en la provincia de Buenos Aires, un album audiovisual y una performance en formato de video mapping, «Entre Puentes» aprovecha el puente como metáfora para revelar la antropización extrema del entorno, disertando sobre la importancia del desarrollo de la consciencia cognitiva individual y colectiva, sobre las relaciones entre el macro y micro cosmos, entre lo sutil y lo denso, sobre la manifestación de nuevas formas de vida no orgánica.

EL PROCESO

Comenzó a gestarse en septiembre del 2022 desde lo conceptual.

El proceso incluyó la filmación con drones de la zona, la toma muestras del agua y de la ribera del riachuelo procesadas por microscopios ópticos y luego por sensores electrónicos, la grabación del mapa sonoro de la zona arriba y debajo del nuevo Puente Pueyrredón y del viejo puente Avellaneda, junto al desarrollo de algoritmos de arte generativo que replican las formas y movimientos del material biológico del lugar identificando nuevas formas de vida artificial.

OUTPUTS

El resultado primario son una serie de momentos, canciones o experimentos audiovisuales, devueltos por las «sesiones del puente», intervenidas y transformadas con material capturado en el entorno de la cuenca del Riachuelo.

Los momentos fueron separados en capas o escenas:

  • el mundo superior, la visión macro, desde arriba del puente, capturado por los drones,
  • lo que sucede debajo del puente, a nivel del hombre
  • el mundo micro que proviene en este caso de la tierra y el agua, que solo es visible por microscopios,
  • luego, la vida que acontece más allá de lo visible, lo que solo es detectada por sensores electrónicos,
  • un nivel posterior en mano de los algoritmos generativos que replican esas formas orgánicas, la nuevas formas de vida artificial, la vida no orgánica, lo que está llegando a nuestra experiencia.
  • Finalmente, el pensamiento, la palabra, las ideas, los conceptos, los nombres de las cosas, las interpretaciones de la vida y sus relaciones mediante la consciencia.

Percibiendo el entorno, haciéndose consciente de él, tomando muestras sonoras de reverberaciones y golpes en el puente, grabando ambientes naturales y anti naturales de la zona, la mezcla única que allí se da, entre motores, máquinas, conflictos, mezclados con pájaros, felices perros marginados de las orillas, extraños globitos de algo que pareciera respirar debajo buscando más oxígeno, que quiere salir con vida del fondo de esas negras aguas, espiando desde drones el territorio, abriendo los ojos electrónicos arriba y debajo de la superficie, a palpar las negras playas repletas de anti arena, con sentidos electrónicos, microscopios, cámaras y micrófonos.

LAS MUESTRAS

  • Visuales:
    • Filmación con drones en la zona, desde el viejo puente Avellaneda hasta la Boca
  • Muestras biológicas:
    • muestras de agua y tierra de la cuenca procesadas por microscopios ( en 10x, 40x y 100x ) y luego por sensores digitales que permiten identificar movimientos que son invisibles al ojo humano.
  • Sonido:
    • Grabación del mapa sonoro del lugar, arriba y debajo del Puente Pueyrredón
  • Música:
    • El soundtrack fue creado a partir de las grabaciones de ambiente, incorporando los autos, máquinas y naturaleza

PRESENTACIONES

Si bien se trata de una obra viva que recién comienza a gestarse a partir de los conceptos y las muestras , una primera emisión , en formato grande, con las primeras muestras y mecanismos de intervención, será el:

Sábado 29/10/22 de 17 a 22 hs ( proyección a las 20:30 hs )
En el evento «Encuentros en la Orilla – Cruce de Artes»
Paseo de la Ribera – Avellaneda
Carlos Pelegrini y Ameghino, Avellaneda

más info en:

https://www.facebook.com/encuentrosenlaorilla

http://gentedearte.org.ar/2020/encuentros-orilla/

(Las imágenes no son libres, tiene derechos de sus autores y no pueden utilizarse sin autorización para otras cosas que no sean la promoción de este evento)
TEASER ( video flyer ) : Test en los silos

INFORMACIÓN TÉCNICA

Para la presentación del material en modo divulgación, son una serie de video clips en full HD o MP4

Para la performance, un video mapping en lugar a elección

APOYOS Y AGRADECIMIENTOS

Para lograr llevar adelante la obra y la presentación, participaron apoyando y ofreciendo su tiempo y predisposición:

  • INAMU: Instituto Nacional de la Música
  • ACUMAR
  • LHYMO LABS

La gente sin la que nada hubiese podido realizarse, aportando ideas, opiniones o trabajo :

  • Elsa Lodeiro
  • Pablo Gómez
  • Marisa Federici
  • Guillermo Winnicky
  • Joaquín Fargas
  • Nico Muños ( El Mano Films )
  • Sebastián Aznar ( MICRA )


 

Germán Gómez