El arte es una mentira usada para contar alguna verdad.
Las nuevas viejas guerras cognitivas
Humo, spam, fake news, storytelling pre guerra, vaporware… . todo lo que sobra o distrae y no deja ver lo real…
La guerra fría actual es la guerra cognitiva.. Desde hace años que la realidad no se disputa en los hechos sino en la distribución atencional, con las redes sociales actuando cómo prótesis cognitivas que convierten la realidad en una variable editable.
Aquí es donde se fabrican consentimientos , se moldea el consumo y los deseos, mientras se extraen datos conductuales y perfiles psicométricos, mapeando alineamientos políticos, se identifican y conectan afinidades , familiares y amigos. Se memifica lo que se quiere desacreditar o sobrevalorar.
La mente humana es un dominio más para operaciones paramilitares, como el mar, la tierra, el aire, el espacio y el espacio cibernético.
El objetivo de estas operaciones es que la víctima adopte los intereses del atacante como si fueran suyos. Que retransmita información infectada con la subjetividad deseada.
Reacción o aceptación programada, tus ideas gustos y tendencias políticas fueron implantadas. La polarización está orquestada por un algoritmo que prioriza contenidos que generan indignación, buscando fragmentar unidades.
La sobrecarga de información ( el humo ) debilita la capacidad de discernir la verdad al dejarte sin referentes.
En cada posteo y meme visto se entrena al usuario mediante priming semántico para convertir tu atención en un recurso predecible.
Tu perfil es un arma para la neuropolítica , unos pocos likes permiten predecir tu personalidad y ponerte a trabajar gratis sin siquiera notarlo.
Estamos sacando selfies en una guerra sin tanques, palomas persiguiendo migas de pan, ratas calvas en un laberinto de espejos controlados..
